Las elecciones en España: Lo llaman democracia y no lo es
En primer lugar, a que los escaños se reparten por circunscripciones. De este modo un escaño en Huesca "cuesta menos votos" que en Madrid.
En segundo lugar, los escaños no se reparten proporcionalmente en función del número de votos sino que el resultado del reparto es fruto de aplicar el coeficiente D'hont.
Así, nos encontramos con que hay partidos que están sobrerrepresentados y partidos que tienen menos diputados de los que les correspondería en función de los votos obtenidos. Esto genera distorsiones y hace que el poder de los distintos partidos no sea el otorgado por los ciudadanos.
La adulteración de la voluntad popular es evidente. Según lo que se plantea en los medios de comunicación, el PP y el PSOE son los principales perjudicados. Sin embargo, no han hecho nada para cambiar la situación. En ocasiones se argumenta que los grandes partidos no cogen el toro por los cuernos debido al gran peso que los nacionalistas tienen en las Cortes, pero tanto PP como PSOE han gobernado con mayorías absolutas y no han cambiado la ley para equilibrar el reparto de escaños.
A continuación comprobemos la tesis acerca de la sobrerrepresentación de dos partidos clásicos del nacionalismo periférico, a saber, PNV y CIU, teniendo en cuenta los resultados electorales de las elecciones generales celebradas el 14 de marzo de 2004.
El PNV obtuvo 420.980 votos. El porcentaje de votos fue un 1'63%. Si se hubiesen repartido los escaños en función de los votos obtenidos al PNV habría obtenido 5'7 escaños. Sin embargo, con el sistema actual obtuvo 7 escaños, es decir, 1 escaño más de los que le corresponden en función de la voluntad popular.
Por su parte, CIU obtuvo 835.471 sufragios, un 3'23% de los votos. Si se hubiesen repartido los escaños en función de los votos obtenidos, a CIU le corresponderían 11'3 escaños. En cambio, con el sistema actual de reparto de escaños CIU obtuvo 10 escaños. Por lo tanto, la ley electoral ha propiciado que CIU obtenga un representante menos de los que, en realidad, mandató la voluntad popular.
Parece, que los partidos nacionalistas tienen una representación similar a la que les corresponde en función de la voluntad popular.
Veamos ahora lo que ocurre con el PSOE y el PP:
El PSOE obtuvo 11.026.163 votos. Tales sufragios suponen el 42'59% de los votos válidos emitidos. Si los escaños se repartieran proporcionalmente en circunscripción única, le hubiesen correspondido 149 escaños. En cambio, el resultado tras el reparto oficial otorgó al PSOE 164 escaños. El PSOE tiene 15 diputados más de los que, en realidad, corresponden a los sufragios obtenidos.
El Partido Popular consiguió 9.763.144 votos, un 37'71%. El reparto proporcional en función de los votos obtenidos daría al PP 132 escaños. La actual ley electoral otorgó al PP 148 escaños, 16 más de los que le corresponden.
Por eso el PP y el PSOE no hacen nada para cambiar la ley electoral. Ahora sabemos por qué los medios españoles nos venden y venderán esa gran mentira acerca del excesivo peso de los nacionalismos periféricos en las Cortes.
Para finalizar, analicemos el caso de IU:
Votantes: 1.284.081
%: 4'96
Escaños: 5
Escaños que corresponderían a IU si los escaños se repartieran en función de los votos obtenidos en circunscripción única: 17'36.
En las movilizaciones estudiantiles repartíamos octavillas que en su parte inferior contenían un pequeño mensaje que decía "Fotocopia y difunde".
Este artículo tiene la siguiente posdata: "Corta y pega, que corra la voz."
